Con el riesgo país cerca de sus mínimos pero condicionado por la incertidumbre electoral, analistas y bancos detallan sus recomendaciones para manejar la plata.
En el arranque del segundo semestre, analistas del mercado financiero argentino coinciden en que la inflación muestra señales de desaceleración y que los bonos —tanto en pesos como en dólares— ofrecieron oportunidades de recuperación, lo que generó cierto optimismo en los mercados.
Entre las inversiones más tradicionales, el plazo fijo pierde contra la inflación esperada y solo las alternativas con ajuste por UVA asegurarán un rendimiento ligeramente positivo contra el avance de los precios.
Las expectativas para dólar, en tanto, no parecen anticipar un salto brusco en la cotización, que hoy ronda los $1500 y según el último REM llegará a $1673 en diciembre (lo que significaría un alza de 11,5% en seis meses).
El clima político, el gran interrogante para el semestre
Más allá de los datos económicos, el factor político se posicionó como el principal foco de atención para los próximos meses.
Según Walter Morales, presidente y estratega de Wise Capital, el mercado está poniendo mayor foco en los vaivenes políticos que en los económicos. Para el analista, el riesgo país puede perforar los 400 puntos básicos de manera puntual, pero será difícil que logre sostenerse por debajo de ese nivel mientras persista la incertidumbre electoral.

Desde la consultora F2 coincidieron con ese diagnóstico y sostuvieron que, a partir de ahora, el mercado empezará a concentrarse casi exclusivamente en las elecciones presidenciales de 2027.
Esa incertidumbre, remarcaron, limitará tanto la compresión adicional del riesgo país como el potencial alcista de los bonos y las acciones argentinas, por lo que muchos inversores optarán por esperar mayores definiciones antes de sumar exposición al país.
Estrategias recomendadas para el segundo semestre
Frente a este panorama, los especialistas sugieren optar por instrumentos de renta fija, pero sin perder de vista la posibilidad de movimientos bruscos ante eventuales shocks políticos. A la vez, la dolarización de carteras de inversión se mantiene alta.
El informe de carteras sugeridas del Banco Provincia, en tanto, ofrece un mapa por perfil.
- Conservador: propone priorizar la liquidez con el fondo Raíces 24/7 Ahorro Pesos, el plazo fijo tradicional a 30 días y alternativas UVA para quienes puedan inmovilizar fondos por 90 días o más.
- Moderado: sugiere combinar bonos en dólares como el AO27 y el AN29 con obligaciones negociables en moneda estadounidense de calificación AAA y el fondo Raíces Renta en Dólares, además de instrumentos CER como el TXMD9 y el TZXS7 en pesos.
- Agresivo: recomienda el bono GD38 dentro de la curva soberana, obligaciones negociables con rating AA o superior, acciones locales como Mercado Libre, YPF, Vista y Pampa Energía, exposición pasiva al Merval a través del FCI Raíces Valores Negociables, y cedears como Nvidia, Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSM), ASML o Berkshire Hathaway como alternativa defensiva.

Desde IOL también presentaron dos alternativas diferentes para julio, según el riesgo que puede tolerar el inversor:
- Conservador: 60% en renta fija en dólares, con la mitad en el fondo propio en moneda extranjera sumado a bonos como el Bonar 2027 AO27 y obligaciones negociables de YPF y Tecpetrol. Un 5% se destina a un fondo money market en pesos, para el manejo de la liquidez mensual. Y la posición en renta variable se ancla principalmente a través de la inversión en S&P500.
- Agresivo: en este caso, se combina una mayor cantidad de activos en pesos con otros dolarizados. El 40% de renta fija tienen como protagonista al AO27 (20%) y luego al Global 2035 (10%). Entre los títulos en pesos, eligieron un 15% en bonos duales. En la parte de acciones, sobreponderaron compañías con alto crecimiento como Microsoft (10%), Google (5%), Nvidia (5%) y TSM (5%).


