El presidente del Concejo de Puerto Vilelas, Guillermo Soria, explicó que el río Paraná registra actualmente 4,45 metros y que, tras alcanzar un pico de 4,53 metros, comenzó una tendencia de descenso. Sin embargo, la comuna mantiene el estado de alerta y monitorea los niveles de los ríos y las condiciones meteorológicas en toda la cuenca.
Puerto Vilelas mantiene un seguimiento permanente de la situación hídrica ante la crecida del río Paraná y los pronósticos de nuevas precipitaciones. Según explicó Guillermo Soria, presidente del Concejo Municipal, el nivel del río se encuentra actualmente en 4,45 metros, luego de haber alcanzado un pico de 4,53 metros y comenzar posteriormente un descenso gradual.
“Nosotros tomamos como referencia el hidrómetro de Barranqueras, que está en Prefectura. El día de ayer estuvo en 4,50 metros, 4,53 metros fue el pico de esta ola de crecida y, a partir de ahí, empezó a bajar de a 5 centímetros cada 12 horas”, explicó Soria.
El funcionario señaló que, si no se producen nuevas lluvias importantes en las cuencas del Iguazú y del Paraná, esperan que la tendencia descendente pueda mantenerse durante los próximos días. No obstante, remarcó que el municipio continúa en alerta debido a los pronósticos y al comportamiento de los niveles de los ríos aguas arriba.
“Por supuesto que nuestro estado de alerta siempre está vigente por todos los pronósticos que se están dando. Estamos muy atentos a lo que pasa, sobre todo con el pronóstico del tiempo y con la altura de los hidrómetros de la zona sur de Brasil, Misiones y Corrientes”, sostuvo.
Isla Soto, el primer punto afectado
Uno de los sectores que genera mayor preocupación es Isla Soto, ubicada aproximadamente a 65 kilómetros del casco urbano de Puerto Vilelas y donde viven alrededor de 200 personas.
Soria explicó que el acceso terrestre a la zona atraviesa sectores bajos que comienzan a verse afectados cuando el río alcanza determinados niveles.
“Cuando el río empieza a crecer genera una entrada hacia los bajos y se corta el camino. A un nivel de 4,30, 4,20 ya está ocasionando problemas y es el primer lugar donde se ocasionan los problemas aquí en Vilelas”, detalló.
El corte del camino deja a los habitantes de Isla Soto sin conexión vial para trasladarse hacia otras zonas.
Obras de prevención en Colonia Tacuarí
Otro de los sectores bajo seguimiento es Colonia Tacuarí, ubicada a unos 35 kilómetros de Puerto Vilelas y donde viven entre 300 y 400 familias, principalmente vinculadas a la actividad rural.
En este caso, Soria explicó que la principal amenaza no está directamente vinculada con la crecida del Paraná, sino con el comportamiento del río Salado y los bajos de la zona.
“Necesitábamos hacer de manera urgente un cordón para poder defender al pueblito de las crecidas que se puedan llegar a dar. Gracias a Dios ya lo hemos terminado”, afirmó.
El municipio también trabaja en tareas preventivas dentro de la localidad, entre ellas la limpieza de canales y el control de las estaciones de bombeo.
“Obviamente la limpieza de los canales principales es un punto estratégico para que las aguas de la localidad puedan salir y el control de las estaciones de bombeo, control de distintos puntos que también son bajos en la localidad”, señaló.
Tres Bocas y Cinco Bocas, los puntos de mayor preocupación
Soria también puso el foco en los sectores de Tres Bocas y Cinco Bocas, que se encuentran fuera del cordón de defensa del Gran Resistencia y concentran a unas 3.000 personas.
“Lo que está fuera del cordón de defensa del Gran Resistencia es también parte de Vilelas y son cerca de 3.000 personas que, ante la crecida del río, no tienen una defensa que los proteja y van a estar expuestos a lo que pase allí”, advirtió.
De acuerdo con el esquema de niveles mencionado por el funcionario, en este sector la situación comienza a complicarse a partir de los 5,50 metros, cuando se producen los primeros anegamientos y el agua puede comenzar a ingresar a algunas viviendas.
“En seis metros es grave y en seis metros cincuenta ya prácticamente tenemos un 70% de las viviendas con agua dentro”, afirmó.
La referencia de la histórica crecida de 1983
Ante la posibilidad de que el río alcance niveles todavía mayores, Soria recordó la histórica crecida de 1983, cuando —según señaló— el hidrómetro llegó a aproximadamente 8,60 metros.
“Nosotros en esa situación estaríamos ya sin posibilidad de defensa en lo que es Tres Bocas, Cinco Bocas y todos los bajos que componen nuestro Gran Humedal”, planteó.
Por este motivo, consideró que la ubicación geográfica de Puerto Vilelas genera una situación particularmente sensible frente a una crecida significativa.




