Ambos camaristas rechazaron los planteos de la defensa de Cristina y el diputado para que se tramiten las causas por separado. El juez Slokar votó en disidencia.
Daniel Petrone y Diego Barroetaveña fallaron este martes contra Cristina y Máximo Kirchner y unificaron las causas de Hotesur y Los Sauces, para que el juicio inicie este viernes y ambos dirigentes tengan que estar sentados en el banquillo en marzo, antes que inicie el calendario electoral.
Los dos camaristas formaron mayoría en la Sala I, integrada también por su colega Alejandro Slokar, quien votó en disidencia.
Con este fallo, revocaron la decisión del Tribunal Oral Federal N° 5, que había dispuesto el desdoblamiento de los debates porque todavía falta formar pruebas en uno de los litigios.
En su voto, Petrone expresó que “la decisión de separación del trámite de un proceso obstaculiza el avance de la causa hacia la etapa de juicio y, con ello, la posibilidad de que la pretensión punitiva en los términos en que fue promovida por los acusadores obtenga una respuesta jurisdiccional dentro de un plazo razonable”. “La instrucción suplementaria pendiente no puede convertirse, por sí sola, en una causa automática de postergación sine die del debate”, completó.
Barroetaveña y Petrone apuran el juicio por Hotesur y Los Sauces contra Cristina y Máximo
La consideración del magistrado por la “pretensión punitiva” de la querella y el “plazo razonable” llama, por lo menos, la atención, toda vez que las garantías procesales se establecen para resguardo de posibles vulneraciones contra los imputados. “Reinventaron el Código Penal”, dijeron a LPO fuentes con acceso a la causa.
Barroetaveña, por su parte, criticó al fiscal Mario Villar por “desaprovechar” los presuntos beneficios “del principio adversarial a través de la oralidad y publicidad que tanto nutre y favorece las discusiones entre las partes”.
En contra de la mayoría, Slokar sostuvo que “lo decidido por el tribunal oral involucra medidas ordenatorias del debate que -por vía de principio- resultan exclusivas del órgano de juicio” y que la Cámara de Casación no podía impugnarlas. “Habida cuenta que los planteos de los recurrentes cuestionan la fórmula seleccionada por el órgano de juicio -quien ejerció sus facultades propias para ordenar el debate oral y público- la revisión por parte de esta alzada podría implicar, en los términos propuestos, una exorbitancia competencial”, argumentó.
Desde el kirchnerismo advirtieron que es “la primera vez en la historia de la Cámara Federal de Casación Penal que se cambian las fechas de las audiencias para complacer a la querella y acomodar el tiempo procesal al calendario político, no pasó nunca”.
En efecto, la definición está orientada a complicar las chances de una candidatura del diputado Kirchner, a quien se le vence el mandato en diciembre de 2027. Además, impacta directamente sobre la imagen de Cristina, que en todas las encuestas de opinión se mantiene estabilizada como la dirigente mejor posicionada.




