Un dĆa despuĆ©s del paro de la CGT, el INDEC comunicó un dato duro de la realidad: el 3,7% del Ćndice de Precios al Consumidor fue superior al esperado. Los dirigentes sindicales advierten sobre un periodo de conflictividad que podrĆa comenzar el lunes.
En medio de la euforia por el prĆ©stamo delĀ FMIĀ y la salida del cepo, el presidenteĀ Javier MileiĀ volvió a prometer que va a āterminarā con la inflación y que esta āva a colapsarā. Lo que no estĆ” claro esĀ cuĆ”ndo ocurrirĆ”.
Por lo pronto, los anuncios económicos y financieros del viernes por la noche le sirvieron al Gobierno para maquillar un dato duro de la realidad: la inflación de marzo llegaba al 3,7% después de haber tocado el 2,2% en enero y el 2,4% en febrero, con un acumulado en lo que va del 2025 del 8,6%.
Los nĆŗmeros de marzo fueron mayores a los que los economistas, los sindicalistas y el propio Gobierno esperaban, sobre todo porĀ la fuerte suba de los alimentos, en especial de la carne.
HabĆa expectativa a comienzos del aƱo de que la inflación perfora el 2% con el otoƱo, pero la realidad marcó otro escenario yĀ golpearĆ” sobre la pobreza y la indigencia.
En el medio estÔ un año electoral donde todos tratarÔn de sacar ventaja de las buenas y malas del Gobierno nacional. Y la crisis interna del peronismo/kirchnerismo no serÔ un tema menor.
La CGT atravesó el tercer paro contra Milei sin pena ni gloria, en medio de sus disputas internas. Pero eso no quiere decir que se quedarÔ con los brazos cruzados. Los gremios mÔs combativos estÔn dispuestos a repetir uno o dos paros nacionales hasta las elecciones de octubre.

Los mÔs dialoguistas poco podrÔn hacer. Si bien hoy hay un triunvirato en su conducción -con Héctor Daer, Carlos Acuña y Octavio Arguello-, la falta de un liderazgo a futuro es muy clara y eso no es bueno para cualquiera que habite en Balcarce 50.
Daer ya anunció que no irĆ” por la reelección antes de fin de aƱo. Los tradicionales āgordosā de la CGT ya no tienen el poder de antes y estĆ”n llegando a su final. Y los dialoguistas aparecenĀ desencantadosĀ con las promesas incumplidas del Gobierno.
AdemĆ”s, laĀ virtual treguaĀ que existĆa con la Casa Rosada parece terminada con la huelga del jueves.
Para colmo, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, amenazó a la CGT con desempolvar en el Congreso las reformas laboral y sindical que no pudieron implementar cuando se desguazó la Ley Bases en el comienzo de la administración libertaria.
Claro que para eso La Libertad Avanza necesitarÔ hacer una muy buena elección en octubre con el fin de aumentar considerablemente su representación en ambas cÔmaras legislativas, como lo admitió en sus palabras el propio Francos.
Con este escenario, desde la CGT se alienta a los gremios para que salgan a reclamar una recomposición urgente de los salarios a la luz de los acuerdos paritarios que, impulsados por el Gobierno, cerraron mejoras por debajo de la inflación para los primeros meses del año.
No solo la suba de febrero y marzo golpeó a esos aumentos sino que las expectativas no son las mejores para los dirigentes sindicales, sobre todo por lo que pueda ocurrir en abril con la inflación. Por el arrastre de marzo y, especialmente, por lo que pueda dejar la suba del dólar, producto de la flotación del oficial entre $ 1.000 y $ 1.400.
HabrĆ” que esperar el resultado de lo que ocurra en los mercados entre el lunes y el miĆ©rcoles, en una semana corta por las festividades religiosas. Pero los gremialistas ya hablan de una devaluación que podrĆa superar el 20%, con su posterior arrastre a los precios.
Casi el 70% de las subas salariales acordadas se ubicaron por debajo de la inflación y el mejor ejemplo es el de camioneros. El gremio de Hugo Moyano firmó un aumento no acumulativo del 3,2 % para el trimestre marzo (1,2%), abril (1%) y mayo (1%). Bastante alejado de la realidad, por cómo vienen las proyecciones.
En su paso porĀ A dos Voces, deĀ TN, Daer dijo que āno pueden existir precios libres y paritarias pisadasā.
AsĆ planteadas las cosas, los gremios, en forma individual, estarĆan dispuestos aĀ atravesar meses de conflictividadĀ si los empresarios y el Gobierno no aceptan recomponer salarios por el deterioro que ocasiona la inflación. No creen que se pueda pulverizar y terminar tan pronto cómo lo espera Milei.
En este terreno, la historia todavĆa estĆ” por escribirse. Sobre todo a partir de lo que ocurra maƱana.



