Platense volvió a demostrar que el regreso de Martín Palermo puede convertirse en un impulso importante. El Calamar remontó un partido que había comenzado cuesta arriba, derrotó 2-1 a Barracas Central como visitante y se llevó tres puntos de enorme valor.
Barracas salió decidido a aprovechar la localía y encontró rápidamente la ventaja. El conjunto de Parque Patricios golpeó primero y obligó a Platense a cambiar su plan de partido.
Lejos de desmoronarse, el equipo de Palermo reaccionó. El Calamar comenzó a ganar metros, recuperó protagonismo y empezó a generar situaciones ante un Barracas que perdió parte del control que había tenido durante el comienzo.
La insistencia de Platense tuvo su premio y llegó el empate. El conjunto visitante aprovechó una de sus oportunidades y puso el 1-1, devolviendo la incertidumbre a un partido que hasta ese momento parecía estar bajo control del local.
Con el envión del empate, Platense fue por más. Palermo movió sus piezas y el Calamar encontró el segundo gol para completar la remontada y dar vuelta el marcador.
Barracas intentó reaccionar en los minutos finales y se lanzó en busca de la igualdad, pero Platense defendió la ventaja con orden y personalidad.
El pitazo final desató el festejo visitante. Platense consiguió una remontada importante, mostró carácter para recuperarse después de comenzar perdiendo y volvió a darle una alegría a Palermo en su regreso al banco del Calamar.
Para Barracas quedó el sabor amargo de haber dejado escapar un partido que tenía controlado. Platense, en cambio, se llevó mucho más que tres puntos: una remontada que refuerza la confianza y confirma que el Calamar de Palermo quiere ser protagonista.



