Tras el choque de un remolcador paraguayo que dañó parte de la estructura del puente interprovincial Manuel Belgrano, Prefectura Naval reinstauró las restricciones de navegación en esa zona del río Paraná.
El hecho, que amplió las preocupaciones en torno al estado general del nexo vial que une al Chaco con Corrientes, volvió a poner el foco en la desregulación de la hidrovía que está impulsado el gobierno nacional.
Este sábado, alrededor de las 3.46, el remolcador Tío Jan, de bandera paraguaya, navegaba aguas abajo cuando chocó contra la estructura que resguarda el pilote del viaducto. El golpe desplazó parte de la protección y separó cinco barcazas del convoy; dos vararon fuera del canal principal. Tras horas de tareas, todas fueron recuperadas.
Con luz diurna, la autoridad marítima relevó los desperfectos con imágenes de dron y confirmó el corrimiento de la defensa. Voceros provinciales aclararon que la pila central no sufrió consecuencias estructurales.
De inmediato, Prefectura dispuso que las formaciones que crucen ese paso no excedan los 180 metros de eslora y 50 de manga, de día o de noche y en ambos sentidos. Hasta entonces regían parámetros más amplios: en 2023 se habían habilitado hasta 230 metros para determinados empujadores.
El suceso puso otra vez en discusión la flexibilización normativa impulsada desde el Ejecutivo nacional. El ministro Federico Sturzenegger había cuestionado el fraccionamiento obligatorio.
En tanto, el Sindicato de Conductores Navales (Siconara) pidió que cualquier cambio priorice la seguridad y recordó que esa exigencia nació de incidentes previos. También pesa el conflicto por el decreto 690/2026, luego suspendido, que había demorado 180 buques.




