隆Ay, ay, ay! Ag谩rrense fuerte, que la novela del agua en el Chaco tiene un nuevo cap铆tulo, y cr茅anme, 隆es para morirse de la risa… o de la indignaci贸n! Resulta que, despu茅s de meses de vivir la odisea de Mad Max pero sin gasolina, es decir, 隆sin agua potable en Gran Resistencia y varias localidades del interior!, por fin tenemos un culpable. 驴Listos? 驴Preparados? 隆LA CULPA ES DE UNA RATA!
S铆, leyeron bien. No es una broma de mal gusto, aunque bien podr铆a serlo. Despu茅s de sortear excusas m谩s variopintas que un bingo de pueblo, desde “no hay insumos para potabilizar” (驴acaso potabilizan con magia negra?) hasta “deudas millonarias en SAMEEP” (驴ser谩 que compran champagne en lugar de cloro?), pasando por “obras frenadas y certificados sin pagar” (隆la construcci贸n que un d铆a fue y ahora es un monumento a la desidia!), y rematando con “trabajadores con salarios recortados y pagados cuando el esp铆ritu santo los ilumina” (隆pobres, seguro que ahora les pagan con bidones de agua vac铆os!), la joya de la corona ha llegado.
隆Una rata! 驴Se imaginan el interrogatorio? “Se帽ora Rata, 驴es usted consciente del da帽o que ha causado? 驴Sabe usted cu谩ntos chaque帽os no se han podido lavar el pelo por su culpa?”. 隆Rid铆culo! Es como echarle la culpa al perro por el agujero negro de tu bolsillo despu茅s de una noche de copas.
Nos han vendido la idea de que un “hecho puntual” puede desatar el caos, pero lo que no pueden explicar es un “hecho puntual” que dura meses y que se traduce en una gesti贸n que parece sacada de un manual de c贸mo *no* gobernar. 隆Ni Houdini podr铆a salir de este enredo de excusas baratas!
En lugar de ponerse los pantalones y decir “la regamos”, o en este caso, “no regamos”, se dedican a buscar un chivo expiatorio cada semana. Hoy es la rata, ma帽ana ser谩 un mosquito, pasado ma帽ana la abuela que estornud贸 muy fuerte.
La verdad es que, mientras ellos buscan al pr贸ximo culpable de cuatro patas o dos antenas, cientos de miles de chaque帽os siguen viviendo la odisea del agua, no solo sin un servicio b谩sico, sino sin salud, sin higiene, sin dignidad y, francamente, sin ganas de escuchar m谩s cuentos de roedores.
As铆 que, querido gobierno, si van a seguir ech谩ndole la culpa a los animales, 隆al menos elijan uno m谩s grande! Un elefante, por ejemplo. As铆, al menos, la excusa tendr铆a un poco m谩s de peso… aunque seguir铆a siendo igual de inveros铆mil. 隆Qu茅 desastre!




