La Justicia brasileña ordenó prisión inmediata para Jordélia Pereira Barbosa, que actuó por celos y venganza.
La Justicia brasileña condenó a 66 años de cárcel a Jordélia Pereira Barbosa por el crimen de dos nenes y el intento de homicidio de la nueva pareja de su exmarido, a los que mandó huevos de Pascua envenenados.
El crimen, que ocurrió en abril de 2025, fue motivado por celos y venganza, según determinó el Ministerio Público de Maranhão (MPMA).
El juez dispuso el cumplimiento inmediato de la pena y mantuvo la prisión preventiva de la acusada, negándole el derecho a apelar en libertad.
Además, fijó una indemnización mínima de 100 salarios mínimos para Mirian Lira Rocha, la madre de las víctimas, y otros 400 salarios mínimos a repartir entre ella y el padre de los niños.

Cómo fue el crimen de los huevos de Pascua envenenados
Las investigaciones revelaron que Jordélia, exnovia de la pareja de Mirian, premeditó el ataque: viajó más de 380 kilómetros desde Santa Inês hasta la ciudad de Imperatriz, se alojó en un hotel con nombre falso y contrató a un motomensajero para entregar los chocolates contaminados con chumbinho (un veneno para ratas).
Los huevos de Pascua iban acompañados de un mensaje: “Con amor para Mirian Lira. ¡Feliz Pascua!”.

En diálogo con TV Mirante, Naiza Santos, hermana de Mirian, dijo que Mirian recibió una llamada de una mujer no identificada que le preguntó si había llegado el huevo de Pascua. Cuando Mirian preguntó quién hablaba por teléfono, la mujer solo dijo “Ya sabrás quién es“ y colgó.
Los hijos de la mujer, Luis Fernando, de 7, y Evely Fernanda, de 13 comieron las golosinas junto a su madre.
El pequeño Luis Fernando, de siete años, fue el primero en caer enfermo tras comer el chocolate. A pesar de ser trasladado al Hospital Municipal de Imperatriz, murió pocas horas después. Su hermana murió cinco días después, mientras que su madre sobrevivió.

La policía encontró en poder de Jordélia varias pelucas que usó para disimular su identidad al momento de la compra, restos de chocolate en bolsas térmicas y un boleto de colectivo, elementos que usó para intentar ocultar su identidad. Durante el juicio, los jurados consideraron probado que la acusada actuó con motivo vil, uso de veneno y disimulación.
Los cargos y la decisión del tribunal
El tribunal la declaró culpable de doble homicidio calificado por la muerte de los dos niños, considerando además que las víctimas eran menores de 14 años.
También la halló responsable de tentativa de homicidio calificado contra Mirian, quien sobrevivió gracias a la rápida atención médica.

Durante la investigación, la Justicia descartó que Jordélia no pudiera responder por sus actos.
En su declaración, la acusada admitió haber comprado y enviado el huevo de chocolate a Mirian, pero negó haberlo envenenado y culpó a terceros, una versión que fue rechazada por el tribunal.

